Si todavía no programó su chequeo anual y sus exámenes preventivos de este año, el mejor momento de hacerlo es ahora.

Hacerse el chequeo anual y aprovechar los servicios de atención médica preventiva permiten detectar problemas de salud en forma temprana, antes de que se vuelvan graves. Y además puede ahorrarle dinero.

Hay algunas cosas importantes que debería tener en cuenta al usar sus beneficios de atención médica preventiva.

¿Qué es un chequeo anual?

Es importante entender que hay una diferencia entre un chequeo anual y otras consultas al médico.

El chequeo anual incluye servicios de atención médica preventiva como el chequeo anual, exámenes de detección y vacunas. No debe pagar copago, deducible ni coseguro si consulta a un profesional de la salud que participa en la red de su seguro de gastos médicos.* Esto quiere decir que no debe pagar nada más que la prima que pagó por su cobertura para acceder a la consulta de chequeo anual o a las pruebas con cobertura.

¿Qué ocurre si necesita consultar al médico otra vez ese mismo año? Quizá le preocupe su salud. O quizá sospeche que contrajo gripe. O quizá sienta un dolor extraño o note algún cambio en su organismo durante su rutina diaria.

Si programa una cita para una consulta de estos tipos, tenga en cuenta que NO es parte de su cobertura para el examen anual incluido en los servicios de prevención. Es decir que puede deber un copago o coseguro por una consulta de atención médica primaria, según su cobertura.

¿Todas las personas deben hacerse todos los exámenes anuales?

La respuesta corta es "no". Un chequeo anual incluye un listado de cosas que su médico puede estudiar. Algunas de estas cosas son para todos. Otras son solo para pacientes de ciertas edades. Algunos exámenes son solo para hombres o para mujeres.

Otras corresponden en función de la historia familiar o de los riesgos comunes a sus hábitos diarios. Estos incluyen cuestiones como su dieta, si fuma o tiene historia familiar de una enfermedad en particular.

Es importante que consulte a su médico acerca de qué pruebas le indica y por qué. Luego puede averiguar cuáles de las pruebas que le indica están incluidas en su seguro de gastos médicos.

¿Cuál es la diferencia entre una prueba de detección y una prueba de diagnóstico?

Algunas de las pruebas de su chequeo anual pueden ser tanto de detección como de diagnóstico. Piense en ellas como versiones "regulares" o "más complejas".

Las pruebas de diagnóstico más complejas pueden requerir otras herramientas. Quizá hasta sea necesario que diferentes especialistas analicen sus resultados, a diferencia de lo que ocurre con las pruebas regulares.

Puede parecer que debe pasar por las mismas situaciones si le indican ambos tipos de pruebas. Pero las diferentes pruebas le dan a su médico información diferente. Los distintos tipos de pruebas también pueden incidir en su costo.

Tomemos como ejemplo una colonoscopía. Posiblemente al cumplir 50 años le indiquen una colonoscopía. Si tiene historia familiar de cáncer de colon, quizá se la indiquen antes. 

En una colonoscopía, un médico introduce una cámara y la guía a lo largo de su colon para detectar tejido inusual (pólipos).

Esta prueba de detección es importante porque no todos los problemas de salud manifiestan síntomas en su etapa temprana. Detectar y tratar los problemas con tiempo puede suponer una enorme diferencia en términos del éxito del tratamiento. Tratar su problema de salud en forma temprana además puede ser menos costoso.

Si se detecta y extrae un pólipo durante una colonoscopía de detección, la prueba debería facturarse de todos modos como un examen de detección. Las colonoscopías de "vigilancia" para seguimiento también son pruebas de detección.

Pero si le hacen la prueba porque tuvo síntomas como dolor o deposiciones con sangre, la prueba se vuelve de diagnóstico. Sus gastos de bolsillo pueden ser más altos con una prueba de diagnóstico.

Las mamografías son otro ejemplo común para reconocer la diferencia entre pruebas de detección y de diagnóstico.

En función de su edad e historia familiar, las mujeres deben hacerse una mamografía al año o cada dos años.** Esto si no tienen ningún bulto, ni dolor ni otros síntomas.

Una mamografía de diagnóstico es más invasiva y puede costar más que una de detección.

Las mamografías de diagnóstico se indican cuando hay síntomas o cuando la mamografía de diagnóstico muestra una zona que genera dudas. Es posible que otros profesionales de la salud deban analizar los resultados mientras se hace la prueba.  Y es posible que haga falta tomar más imágenes o hasta ecografías.

A veces puede ocurrir que durante la preparación para una prueba como una colonoscopía o una mamografía el técnico le pregunte si su prueba es de detección o de diagnóstico. Está bien si no lo sabe. Sencillamente pida al técnico que lo consulte con su médico. 

Puede llamar a Servicio al Cliente al número que figura en su tarjeta de asegurado para averiguar qué beneficios incluye su seguro, incluidos los que no tienen costo para usted.