Se estima que más del 22 por ciento de los adultos estadounidenses reciben un diagnóstico de artritis. Y como es una enfermedad que afecta la función y la movilidad, es una de las principales causas de discapacidad en los EE. UU.

Averigüe cómo algunos de nuestros asegurados manejaron el dolor articular y la artritis.

Tenga en cuenta que los siguientes consejos de los asegurados no reflejan necesariamente la opinión de Blue Cross and Blue Shield. Estos consejos se comparten con el fin de brindar información general solamente. Consulte con su médico para recibir asesoramiento específico.


Para mí el solo hecho de perder 10 libras ayudó a reducir sustancialmente mi dolor articular. Además dejé de beber o comer cosas que tuvieran endulzantes artificiales. 

— Rose C.


Me diagnosticaron artritis de cadera cuando tenía solo 40 años. En ese momento, las soluciones eran la aspirina o los AINES, además de la cirugía de reemplazo de cadera. Me dijeron que debía someterme a una cirugía de reemplazo de cadera cuando el dolor o la vida que llevaba me afectaran de manera tal que me llevaran a tomar la decisión de realizar la cirugía.

Seguí los consejos del médico y los fisioterapeutas, pero también me informé acerca de los tratamientos y me ocupé de mi vida tan activa. Las personas creen que una articulación con artritis no se debe mover porque eso puede causar dolor. Pero lo cierto es que necesita actividad y movimiento para que no se ponga rígida.

Descubrí que hay ciertos tipos de estiramientos que me ayudaron a evitar la rigidez en la cadera. Pasé tiempo en la piscina haciendo ejercicios que me ayudaran a mantener fuertes y con movimiento los huesos de la cadera, sin por ello añadir impacto ni movimientos traumáticos. Pasé a hacer ejercicios que no implicaran cargar peso y a practicar deportes de bajo impacto, como vóleibol de playa (en arena blanda) y ciclismo de montaña.

Después de controlar el dolor de cadera por 10 años, opté por una artroplastia de superficie en cadera, en lugar de un reemplazo de cadera, cuando tenía 50 años. 10 años más tarde me sometí a una artroplastia de superficie en mi otra cadera. Y ahora tengo 63 años y tengo una vida muy activa, juego tanto vóleibol o tenis de playa como mi cuerpo me permite.

No siento dolor y las nuevas caderas me ayudaron a aliviar algunos dolores que empezaba a sentir en la cintura y la espalda, probablemente a causa de mis problemas de cadera. No me doy cuenta de que mis caderas no son las verdaderas, excepto por algún que otro chirrido de vez en cuando. Me siento mejor de lo que me he sentido desde que me diagnosticaron, hace más de 20 años.

— John B.


Todas las mañanas tomo una tableta de glucosamina y sulfato de condroitina de triple intensidad. Este suplemento elimina el dolor en los dedos de mis pies y no tienen ningún efecto secundario.

— Dawn C.


Fui a un reumatólogo y me enteré de que tenía artritis psoriásica, que es un tipo de artritis que desarrollan hasta un 30 por ciento de las personas con psoriasis. Aunque la tenía hacía unos 10 años, no le daba mucha importancia a la psoriasis. Después de atravesar un momento sumamente estresante en mi vida, comencé a sentir dolor en todo el cuerpo, en todas mis articulaciones. La artritis psoriásica no tratada puede destruir las articulaciones, por eso es importante que busque tratamiento lo antes posible.

— Mary E.


Tengo artritis reumatoide desde hace 25 años. Tomé muchos medicamentos recetados diferentes. Algunos funcionaron y otros no.

En 1996 conocí a una nutricionista que me dijo que podía ayudarme a aliviar el dolor con algunos cambios en mi dieta. Fueron cambios drásticos, pero hice exactamente lo que me dijo y después de 60 días ya no sentía dolor ni tomaba medicamentos.

Así que para mí el dolor articular es la respuesta de mi cuerpo a ciertos alimentos. Consulte a su médico o a un nutricionista acerca de posibles cambios a su dieta para ver si le ayudan.

— Karen S.