Agregar poca sal puede contribuir a su buena salud. Si bien el organismo necesita un poco de sal, la mayoría de las personas consumen demasiada. Esto puede elevar su presión arterial, lo que aumenta el riesgo de sufrir problemas de salud graves, como un derrame cerebral o un ataque cardíaco. Las enfermedades cardíacas y los derrames cerebrales son dos de las causas principales de muerte en los EE. UU.

Pero evitar añadir demasiada sal a sus comidas es solo la punta del iceberg. Excepto que analice cuidadosamente cada cosa que come, es posible que esté siendo víctima de una amenaza oculta. La sal no solo está presente en los alimentos que uno espera que la tengan, como galletas y patatas fritas y otros bocadillos salados. A veces está presente en lugares que uno no imaginaría.

Los alimentos que contienen sal no siempre tienen sabor salado. Los dulces y las salsas contienen sal. Los vegetales en lata, que con seguridad suenan como una alternativa saludable, contienen sal. La sal se va acumulando porque está presente en estos y otros alimentos comunes como pizza, aves, sándwiches y sopas.

Reduzca su ingesta

La American Academy of Family Physicians (AAFP) promueve la Semana Mundial de Concientización sobre la Sal, que insta a las personas a reducir su ingesta diaria de sal oculta para ayudar a bajar la presión sanguínea.

Solo es necesaria una pequeña cantidad de sal para ayudar a su organismo a hacer su trabajo. Según Harvard Medical School, menos de una décima parte de una cucharadita al día. Un estadounidense promedio consume 20 veces esa cantidad y, como consecuencia, algunas personas retienen líquido. Esto implica un aumento del líquido que pasa por sus vasos sanguíneos, que puede aumentar su presión sanguínea.

La AAFP sugiere estas medidas para cuidar su salud:

  • Revise las etiquetas de informacion nutricional para conocer el contenido de sal o sodio.
  • Compre vegetales congelados y enlatados sin agregado de sal.
  • Evite los alimentos procesados.
  • Revise los sitios web de los restaurantes para conocer la información nutricional de los platos que ofrecen.
  • Consulte con su médico para controlar su presión sanguínea.
  • Cocine y coma en su casa con mayor frecuencia.

Pruebe estos consejos para usar menos sal cuando cocina:

  • Use especias en lugar de sal para aportar sabor.
  • Añada frutos secos para extraer el sabor de las grasas sanas.
  • Ase la comida para revelar su sabor.
  • Consuma sus granos integrales con avena cortada al acero, farro y otros granos integrales y no con panes.
  • Compre productos frescos de temporada para aprovechar al máximo su sabor.
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¿Y la sal marina? Es verdad que se vende como una alternativa más sana o natural. Pero las únicas diferencias entre la sal marina y la sal de mesa son el procesamiento, la textura y el sabor. Tanto la sal de mesa como la marina tienen la misma cantidad de sodio por peso.

Los peores contraventores

Más del 70 por ciento de la sal que consumimos viene de alimentos que comemos en restaurantes, alimentos procesados o empacados. 

Los panes, sándwiches y pizzas están a la cabeza en la cantidad de sal. Una rodaja de pan puede contener hasta 230 miligramos (mg) de sodio. Eso es un 10 por ciento de la cantidad diaria recomendada en una sola porción. Las sopas enlatadas suelen tener alto contenido de sal, al igual que los productos de tomate procesados y los aderezos para ensalada.

Puede leer las Pautas alimenticias para estadounidenses que ofrecen consejos para optar por alimentos más saludables. Estas pautas sugieren que la mayoría de las personas consuman menos de 2,300 mg de sodio por día. La mayoría de las personas consume un promedio de 3,400 mg al día. 

La Administración de Alimentos y Medicamentos insta a los restaurantes y otros negocios que preparan alimentos para comercializar que reduzcan la cantidad de sal en las comidas que preparan. Esto es clave, porque según la FDA la mitad del dinero que los estadounidenses gastan en comida es en alimentos consumidos fuera de sus casas. 

lupaConviértase en un detector de sal.

Tómese el tiempo de averiguar qué alimentos de los que consume contienen sal oculta. Una vez que conozca a los grandes responsables en su dieta, podrá optar por mejores alternativas. Administrar su ingesta de sal puede ayudar a mantener controlada su presión arterial y disminuir su riesgo de enfermedades cardíacas y derrames cerebrales.